Roman, donante

El único hijo de Lupita LeBario – Roman de 17 años – murió en un accidente en Puerto Peñasco, Sonora, México en Julio de 2004. Dos años antes, mientras tramitaba su permiso para conducir, Roman le había dicho a su mamá que quería ser donante de órganos. Cuando él murió, Lupita quiso honrar sus deseos y le dijo sí a la donación.

“Roman quería salvar vidas”, dice Lupita. Quería ser bombero y quería ser donante de órganos. Como donante, Román dio su corazón, hígado, páncreas, riñones y pulmones para salvar vidas. Quien se benefició con su corazón, Steve Bond, vivió gracias a la decisión de Roman y Lupita. Después de eso, Lupita y Steve desarrollaron una amistad que se fortaleció cuando viajaron juntos a Pasadena, California para participar en el Desfile de las Rosas 2010 en la carroza de Done Vida.